¿Cómo puedes evitar el flato?

  • 4 ago 2016

Para muchos deportistas, y principalmente los corredores, se trata de un mal común: el flato. ¿Qué es lo que provoca estos pinchazos? ¿Y cómo podemos detenerlos lo antes posible? 

El motivo 

A pesar de que se produzca tanto, todavía no se entiende bien cuál es el motivo del flato. En este sentido, Lewis Maharam, un experto en deporte, afirma que "nadie tiene una respuesta definitiva a la pregunta de por qué se produce". 

A pesar de que existan muchas teorías, a menudo los expertos opinan que el flato es resultado de una contracción del diafragma, que resulta de que el diafragma no esté obteniendo suficiente sangre. Si corres, aumentas la presión en los abdominales y respiras rápidamente, con lo que amplías tus pulmones. Estas dos acciones conllevan una doble presión: una presión que va hacia la parte superior de los abdominales y empuja los pulmones hacia abajo. El diafragma, situado en el medio, es empujado al mismo tiempo, con lo cual, el suministro de sangre y oxígeno se ve bloqueado, provocando así una contracción.  

Otra teoría es que el flato es resultado de una irritación del peritoneo parietal, el peritoneo que cubre la pared abdominal y sirve de apoyo para los órganos. 

Los corredores no son los únicos que se enfrentan al flato. Un 15% de los deportistas padecen este tipo de punzadas en el costado. Pero hay buenas noticias: el flato va desapareciendo a medida que uno hace deporte más a menudo. A pesar de que los deportistas de élite no sean inmunes a este tipo de pinchazos, no los padecen tan a menudo. Las siguientes estrategias pueden ayudarte a prevenir el dolor. 

Antes de correr 

1. Evita el consumo de alimentos ricos en fibras, porque esto hace que el estómago esté más pesado y aumenta la presión sobre el diafragma. 

2. Evita el consumo de zumos de frutas. El consumo de líquidos antes de ir a correr, y sobre todo los zumos de frutas, suele provocar las punzadas en el costado. 

3. Fortalece el tronco. 

4. No te olvides del calentamiento. 

 Mientras corres 

1. Encuentra un ritmo. Intenta llevar la cuenta de tu respiración y concentrarte en tener una respiración controlada. 

2. Espira cada vez que tu pie toque el suelo. Si no quieres parar de correr, intenta concentrarte en una respiración profunda abdominal cada vez que tu otro pie toque el suelo. Por tanto, si sientes flato en el costado izquierdo, intenta centrarte en tu respiración cada vez que tu pie derecho toque el suelo. 

3. Corre en línea recta.