Cómo adelgazar dentro y fuera del gimnasio

  • 18 ene 2017

¿Estás cansad@ de intentar bajar de peso y no conseguir los resultados que buscas?

La desilusión y la impaciencia son muchas veces tu peor enemigo. La clave para adelgazar no es solo comer sano e ir al gimnasio: la regularidad suele ser aún más importante. Es mejor entrenar en plazos cortos (muchos profesionales recomiendan treinta minutos al día) que esforzarte demasiado y gastar toda tu energía en un super entrenamiento un solo día a la semana.

Aquí hemos reunido algunos consejos y diferentes ejercicios para perder peso que quizás todavía no hayas incorporado a tu rutina de ejercicio diaria y que seguro te ayudarán a perder unos kilos:

  1. Los entrenamientos conocidos como cardiovasculares (cardio) o aeróbicos son los mejores ejercicios para perder peso y mejorar tu salud y bienestar general. Estos entrenamientos aumentan el ritmo cardíaco y la circulación de la sangre oxigenada a diferentes partes de tu cuerpo. Dentro del gimnasio es aconsejable empezar con ellos antes de ponerse con las pesas para trabajar la musculación. La cinta de correr es una de las mejores máquinas para entrar en calor.

TIP: Puedes ir al al gimnasio haciendo footing para ahorrar tiempo y poder enfocarte en otros entrenamientos directamente al llegar.

  1. Ejercicios de fuerza. Puedes incorporarlos en tu rutina una vez que hayas entrado en calor, para evitar esguinces, dolores y lesiones innecesarias. Las pesas siempre serán un clásico del gimnasio, pero hay otras muchas máquinas que puedes utilizar para mejorar tu condición, tales como el Peck deck o mariposa, la dorsalera y la máquina de femorales. Todas estas se enfocan en diferentes músculos que no sueles ejercitar lo suficiente en el día a día.

  2. Invita a un/a amigo/a o inscríbete en alguna de las clases colectivas del gimnasio. Como mencionamos al principio, la regularidad en el entrenamiento es clave. Si quieres mantener una rutina de ejercicio, una de las mejores formas es convirtiéndolo en una actividad social. Te será mucho más fácil motivarte para ir si lo compartes con otra persona y sabes que te vas a divertir.

Vivir sano y entrenar van de la mano. Solo hace falta un pequeño empujón inicial, o como muchos te dirán “el ejercicio más duro del gimnasio es entrar por la puerta la primera vez” Una vez que empieces, no habrá nada que te detenga.