Correr en la cinta

  • 25 jul 2016

Correr en una cinta difere de correr al aire libre. La forma en la que entrenas en la cinta influye en el resultado y en tu motivación. Es por ello que hemos elaborado una lista de consejos. 

Equivocaciones 

La mayoría de personas se ponen sobre la cinta y corren entre viente y media hora a una velocidad alta. Este entrenamiento no es efectivo y hará que te canses y te aburras enseguida. Otro error muy común es que las personas empiezan sin hacer un calentamiento poco a poco, y empiezan a correr a toda velocidad. Esto les provocará dolor muscular y podrá conllevar lesiones.  ¿Cómo hay que proceder entonces?

¿Cómo sacarle el máximo partido a tu sesión de cinta de correr? 

  • Calentamiento. Empieza siempre con un calentamiento de músculos. Puedes empezar andando un rato sobre la cinta de correr, con una velocidad de tres a cuatro km por hora. Después de unos minutos, puedes aumentar la velocidad a seis km por hora para luego empezar a correr.
  • Enfriamiento. Salir de un salto de la cinta y sentarse podrá ocasionarte calambres y otras posibles molestias en los músculos. Asegúrate de permitir que tu ritmo cardiaco vuelva a la normalidad de forma tranquila andando lentamente.
  • Variaciones de velocidad. Las variaciones en tu ritmo cardiaco y la intensidad del entrenamiento te permitirán asegurarte de que tu metabolismo se haga más fuerte que si entrenas siempre a la misma velocidad. Una variación en la frecuencia también hace que utilices distintos grupos musculares. 

Entrenamiento cardiovascular

 

En este entrenamiento, ten en cuenta tu ritmo cardíaco. Para ello, lo mejor es que utilices un pulsómetro. Si no tienes un pulsómetro, intenta andar de forma relajada sobre la cinta sin quedarte sin aliento. 

Entrenamiento de intervalos 

Esta es una buena forma de entrenar. Intenta que cada intervalo, de entre 1 y 5 minutos, sea más rápido o lento que el anterior. Empieza andando a una velocidad baja durante 3 o 5 minutos e intercala intervalos en los que haces un sprint de 1 minuto. Ve cambiando y sigue así durante una hora. Una vez que mejores tu condición física, podrás hacer que los intervalos duren más. 

Entrenamiento de cuestas 

En la cinta también puedes variar con la pendiente.  Intenta correr de forma normal e intercalar un entrenamiento corriendo a una pendiente de 5 o 6 grados. Puedes reducir ligeramente la velocidad al correr en cuestas, ya que supone más esfuerzo. Intenta variar y seguir así durante media hora. Después de unas semanas, podrás aumentar los grados en la inclinación.