¿Por qué hacer deporte te hace más feliz?

  • 23 oct 2017

¿Has notado que cuando estás más activ@ te sientes más content@? Cuando haces deporte o algún ejercicio con regularidad, comes sano, duermes lo suficiente… hay algo que hace que te encuentres mejor en todos los aspectos. Está demostrado que todos los hábitos de una vida saludable hacen que te sientas más feliz. Pero, ¿a qué se debe este fenómeno? Te lo explicamos:

Mejor condición física = más energía
Si llevas una vida saludable y haces suficiente ejercicio, tu físico se fortalece. Esto hace que tengas más energía disponible para la vida cotidiana y estés menos cansad@ o apátic@.

Más confianza en ti mism@
Cuando comiences a notar los cambios positivos en tu cuerpo después de entrenar por un tiempo o apuntarte a las clases colectivas del gimnasio, empezarás a sentirte orgullos@ de ti mism@, ¡y eso influye también en tu mente! Tu confianza y autoestima crecen cuando te sientes bien por fuera y por dentro.

Mejor balance hormonal  
El deporte y el entrenamiento físico ayudan a equilibrar tus niveles hormonales para vivir una vida saludable. En particular, las endorfinas que se generan al hacer actividades físicas te dan una sensación de felicidad natural. Al mismo tiempo que eliminas cortisol (también llamada la hormona del estrés).

Nuevos amigos
Otro beneficio de los deportes o el gimnasio es que conoces gente nueva. Puedes apuntarte a tus clases colectivas favoritas o al equipo de baloncesto del barrio y hacer nuev@s amig@s con intereses similares a los tuyos. Las clases colectivas son también una excelente motivación para no saltarte tu plan de entrenamiento: ¡es mucho más fácil ir al gimnasio si sabes que te vas a divertir!

¡Más fuerza!
Tus músculos crecen y se fortalecen con los ejercicios de resistencia. Te vas a sentir más fuerte y las actividades del día a día serán más fáciles. ¡Otro beneficio de una vida saludable!

Es impresionante todo lo que un estilo de vida saludable puede hacer por tu ánimo. Pero también hay que tener un poco de paciencia y perseverancia. Los primeros días se hace difícil cambiar la rutina y salir de la zona de confort anterior para adoptar estos los hábitos saludables. Adoptar un estilo de vida saludable es un proceso gradual y acumulativo. ¡Sigue adelante y muy pronto notarás que tu cuerpo y mente te lo agradecen!