3 problemas comunes al entrenar y cómo solucionarlos

  • 30 oct 2017

Hay muchas cosas que nos pueden impedir seguir con nuestro plan para ponernos en forma. Es posible que te cueste motivarte para ir al gimnasio, mantener un entrenamiento variado, o comer sano. Hay días en que nada te puede detener, pero también hay otros en que hacer un par de sentadillas parece imposible. ¿Cómo podemos superar estas dificultades que de vez en cuando tenemos tod@s? ¡Continúa leyendo!

¿Qué podemos hacer para no faltar al gimnasio?
Una muy buena manera de motivarte para ir al gimnasio es haciéndolo con otra persona. No solo es más divertido, sino que también te ayuda a mantener la regularidad y a que te esfuerces un poco más. Hacer un par de sentadillas más o correr dos minutos extra, todo es más fácil cuando entrenas con un/a amig@.

¿Cómo mantenemos la variedad?
Si notas que has llegado a un punto en el que no progresas tan rápido como antes, es posible que necesites ampliar tu repertorio de ejercicios. Siempre hay algo nuevo que puedes descubrir y añadir a tu plan de entrenamiento, especialmente si sólo te has concentrado en los clásicos como las sentadillas y el cardio hasta ahora. Para salir de la rutina, apúntate a las clases colectivas que más te gusten o dile a tu entrenador personal que quieres hacer algo más que sentadillas y necesitas que te prepare otro plan de entrenamiento. Las clases colectivas son una manera divertida de incorporar más variedad a tu rutina mientras conoces gente nueva.

¿Cuál es la mejor dieta para mí?
La respuesta a esta pregunta depende mucho de qué tipo de físico tienes y cuánto entrenas. Cada sentadilla cuenta pero puedes hacer mil sentadillas y no obtener los resultados que buscas si no te alimentas bien. Tambíen puede ser que necesites comer más, o menos, dependiendo de lo que quieras lograr. En cualquiera de los casos, lo más importante es que tu dieta sea balanceada y variada, y que lo que comas sea alto en proteínas, vitaminas y minerales.

Por último, es necesario que recordemos la importancia de los días de descanso. No es cuestión de quedarse todo el día tumbado en la cama (puedes hacer algunos ejercicios ligeros como cardio, abdominales o sentadillas, por ejemplo), pero no hagas demasiado esfuerzo para darle tiempo a tu cuerpo para recuperarse.