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Vida sana: deporte, sueño y alimentación

  • 24 abr 2019

El equilibrio ideal entre deporte, sueño y alimentación

Sabemos que no todo lo que es saludable para una persona tiene que serlo necesariamente para todo el mundo. Por ejemplo, un determinado deporte puede ser muy bueno para personas con cierto tipo de complexión pero no tan aconsejable para otras. Sin embargo, sí existen ciertos ingredientes que son indispensables para tener una vida sana. Hábitos que aplicados a tu rutina diaria harán que te sientas con energía, de buen humor y con los pensamientos más claros, independientemente de tu edad o condición física. Nosotros hemos detectado tres componentes principales a los que debes prestar atención si quieres sentirte sano, activo y en forma:

El deporte

La actividad física es muy importante para tener un ritmo de vida saludable. Además, puede desempeñar un papel fundamental en la prevención de enfermedades crónicas como la diabetes. Una de las formas más divertidas y efectivas de mantener una actividad física constante es practicar algún deporte. Es fundamental que te guste y te sientas cómodo practicándolo para que lo tomes como un hobby y no como una obligación. Puedes apuntarte al equipo de tu barrio con un amigo, a clases particulares de tu deporte favorito o practicarlo por tu cuenta si lo que más te gusta es la natación o el ciclismo, por ejemplo. En cualquier caso, es muy importante que adaptes la intensidad y duración a tu condición física. Si no estás en buena forma, quizás sea buena idea empezar por apuntarte a un gimnasio para ir entrenando y mejorando tu forma física hasta que te sientas preparado. Para las personas de la tercera edad que ya no pueden hacer muchos esfuerzos lo mejor es salir a caminar. Cada persona es diferente y se debe adaptar el ejercicio a cada caso particular pero hagas lo que hagas ¡muévete!

La comida sana

Comer alimentos saludables que te aporten los nutrientes necesarios a cada hora del día es fundamental. Llevar una dieta saludable implica ingerir una gran variedad de alimentos a lo largo de la semana y en su justa medida. Debes aportar a tu organismo todos los nutrientes necesarios para que no le falte energía pero que no sean demasiados para que no los acumule en forma de grasas. Lo ideal es que no comas demasiado justo antes de irte a dormir y que el desayuno sea nutritivo y te aporte suficiente energía para toda la mañana. Las necesidades también varían de una persona a otra. Depende, entre otras cosas, de la cantidad de ejercicio físico que hagas y del tipo de deporte que practiques. Si te mueves mucho necesitas más alimentos y en una proporción mayor de carbohidratos y proteínas que si llevas una vida más sedentaria.

Un buen sueño reparador por las noches

Además de la actividad física y la nutrición, dormir las horas necesarias es de gran importancia para llevar una vida sana. La duración y la calidad del sueño son esenciales para muchos aspectos de la salud. Asegúrese de dormir lo suficiente durante la noche y planifica bien las horas de descanso aunque tengas una agenda apretada. Al dormir lo suficiente, le das tiempo al cerebro y a los músculos para recuperarse y llegar llenos de energía al día siguiente.