Agujetas

  • 17 ago 2016

Todos hemos sufrido de esto en algún momento: las agujetas. En este artículo trataremos las causas, los síntomas y la forma de evitar las agujetas. 

¿QUÉ SON LAS AGUJETAS? 

Las agujetas, también conocidas como mialgia, son un dolor en los músculos. Al contraer y relajar los músculos de diferentes formas, puedes realizar multitud de movimientos. Por lo tanto, tus músculos también son responsables de la movilidad de tu esqueleto.

Las dos formas de dolor muscular son el dolor muscular inmediato y el dolor muscular tardío. La sensación de ardor que aparece en los músculos durante su contracción o poco después de esta es el dolor muscular inmediato. La causa de este dolor muscular es la acumulación de ácido lácteo en tus músculos, que estimula las terminaciones nerviosas. Esta acumulación tiene lugar cuando se produce más ácido lácteo que el que tu cuerpo puede romper, lo que hace que se amontone en tus músculos. Esto provoca una sensación de tensión en los músculos.

La segunda forma de dolor muscular es el dolor muscular tardío, o agujetas. Este dolor muscular puede aparecer entre 24 y 48 horas después de realizar un ejercicio. Este tipo de dolor muscular es causado por pequeños desgarros en las fibras musculares, que hacen que tus músculos duelan y sean menos resistentes. El cuerpo repara estos pequeños desgarros y se prepara para la siguiente carga muscular creando nuevas fibras musculares. 

CAUSAS DEL DOLOR MUSCULAR 

Como hemos visto, el dolor muscular inmediato es causado por la acumulación de ácido lácteo, mientras que las agujetas son causadas por pequeños desgarros en las fibras musculares. Estos pequeños desgarros pueden ser producidos por una sobrecarga. Otra posible causa de este tipo de dolor es un mal calentamiento. También puedes sufrir de dolor muscular si pasas de un entorno caliento a uno frío.

Además, el dolor muscular puede ser un síntoma de otras enfermedades. Este dolor muscular puede ser provocado por la segregación de diferentes sustancias por lesiones en los músculos. También puedes sufrir de dolor muscular debido a una inflamación o por una gripe o una infección viral. 

SÍNTOMAS 

Por lo general, cuando sufres de dolores musculares, sientes un dolor persistente en un músculo, que también puede estar rígido. El dolor puede volverse más intenso si presionas el músculo. Dependiendo de qué ejercicio hayas hecho y qué grupos musculares hayas utilizado, te podrá doler un músculo u otro. Por lo general, el dolor muscular aparece habitualmente en piernas, brazos y abdominales. 

EVITAR EL DOLOR MUSCULAR 

Si realizas un buen calentamiento, prepararás a tus músculos para el esfuerzo que van a llevar a cabo. Al calentar, la sangre corre con mayor rapidez por las venas y aumenta la temperatura en los músculos. De esta forma, disminuye el riesgo de sufrir desgarros en los músculos. El enfriamiento después de hacer ejercicio es tan importante como el propio calentamiento.  Además, es importante que dejes reposar a tus músculos lo suficiente después de realizar un esfuerzo. Los pequeños desgarros que tus músculos han sufrido necesitan tiempo para poder regenerarse.