Ventajas del entrenamiento interválico

  • 22 oct 2018

¿Quieres quemar grasa rápidamente? Piensa en el entrenamiento interválico. Es la forma más efectiva del entrenamiento cardiovascular. Pero, ¿qué es el entrenamiento interválico y cuáles son las ventajas? La respuesta, te la damos en el artículo de hoy.

¿Qué es el entrenamiento interválico?
En una forma de entrenarse que consiste en alternar períodos cortos e intensos de entrenamiento con períodos de descanso. Consideremos, por ejemplo correr a toda velocidad durante 30 segundos y luego caminar durante un minuto. Y repetirlo un cierto número de veces consecutivas. El tamaño de los intervalos y el número de repeticiones se deciden, en función de los objetivos que se quieran conseguir y de la condición física. Puedes hacer entrenamiento interválico mientras corres, pero también durante muchos otros deportes.

Cuáles son las ventajas del entrenamiento interválico
Debido a que se descansa regularmente durante el entrenamiento, se puede hacer un mayor esfuerzo durante los periodos intensivos. Esto hace que tu cuerpo trabaje más duro. Una de las ventajas de este tipo de entrenamiento es la rápida quema de grasa que se consigue. Después del entrenamiento, mientras tu cuerpo se recupera del esfuerzo, seguirás quemando calorías.

Además, el entrenamiento interválico es una forma súper buena para desarrollar rápidamente una mejor condición. Llevas tu cuerpo al límite, y así continúas empujando y aumentando esos límites poco a poco. Esto hará que mejore tu resistencia. Además, otra de las ventajas es que tu cuerpo se irá ajustando a la intensidad de los mismos.

Rápidos resultados
Con el entrenamiento interválico, puedes ver los resultados con bastante rapidez. En unas tres semanas, empezarás a notar los resultados. Además, necesitarás menos tiempo que si realizas un entrenamiento 'normal'. ¡Otra ventaja más para aquellos que tienen poco tiempo para ejercitarse!

Riesgos
Existen algunos riesgos en el entrenamiento interválico. Existe un mayor riesgo de lesiones debido a que la intensidad del entrenamiento es mucho más alto. Presta atención siempre a tu cuerpo y no comiences demasiado fuerte. ¿Has hecho trabajo de cardio en los últimos tres meses? Si la respuesta es negativa, te recomendamos que no comiences con este tipo de entrenamiento. Comienza a entrenar poco a poco, y después introduce un entrenamiento interválico por semana. Si te encuentras en una muy buena condición física, podrás comenzar con dos sesiones de entrenamiento interválico por semana.